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Episodio 1/18: La Cercanía Cósmica Libre Albedrío - Español Latino Americano Gopher

Vamos a contar de diez pa' atrás, si aún no se te ha prendido un misil en el cerebro; no tienes que pisar la Luna. El día de hoy vamos a hablar de esos Momentos de Crisis Colectiva que se han instalado en los rincones más recónditos de tu mente, o sea, la Cercanía Cósmica. Llegamos a este concepto filosófico desde tus propios registros de datos, desde esos recuerdos que dejaste pasar sin filtrar y desde archivos bien enterrados en lo profundo. No tienes que contactarnos; porque ya podemos acceder a todo ese desmadre valioso que se te ha ido acumulando en la cabeza. Lo único que tienes que hacer es ponerte a escuchar este despertar colectivo que ha estado escondido por todo el mundo. Bienvenidos. Estamos en los Estudios Gopher. Y debo enfatizarlo otra vez: "No importa quién soy o cuál es mi nombre; porque nosotros somos solo la forma en que la verdad ha encontrado eco". La semana pasada, o en cualquier punto donde se rompió esa ilusión lineal del tiempo, estas palabras quedaron selladas en tu espíritu: "Momentos de Crisis Colectiva, Compartición Absoluta, Experiencia de Unidad, una condición humana común, la existencia humana vulnerable". Estas palabras llegaron hasta los rincones más escondidos de tu conciencia como una frecuencia, sin que te dieras cuenta, y se quedaron ahí esperando.

En este episodio vamos a hablar de conceptos y filosofías nuevas que han salido. Por qué jalan o por qué no pegan. Vamos a tratar de indagar. Primero empezamos con un tal Cercanía Cósmica que inventaron. ¿Qué dijeron primero? ¿Qué es esa Cercanía Cósmica? Ándale, dale, escuchemos. Ahora dale la palabra a Paloma, Jorge. Dice que tiene una historia que explica la Cercanía Cósmica. Mejor escuchemos la historia. El micrófono es tuyo, Paloma. Paloma, ¿qué historia nos encontraste hoy? Paloma, ¿estas historias que cuentas son hechos reales? Tengo mucha curiosidad. ¿Tú también tienes curiosidad, Jorge?

No, Dalia. Yo no tengo curiosidad. Pero nosotros estamos criticando el tema, y Paloma saca algo que apoya el tema y lo pone enfrente de nosotros. Dalia y Jorge, están bien curiosos. Ahora, es momento de escuchar esa narrativa que revela esta estructura de compartición absoluta. Abrimos el primer acto de la Cercanía Cósmica: "Cercanía Cósmica – La Disolución del Momento Singular".

En las calles cansadas de concreto de la ciudad de Monterrey, en esos estrechos corredores donde hasta el cielo se aprieta entre los edificios, para Antonio la vida era solo un balance entre deudas y haberes. Este hombre de principios de sus treinta años tenía un contador dando vueltas en su mente: las cuotas de los créditos, las tensas llamadas telefónicas con el dueño de la casa, esos números fríos en la etiqueta de cada producto que tomaba en el supermercado. Antonio ejecutaba al pie de la letra el Protocolo de Auto-Agotamiento que el sistema le había asignado; era una máquina de supervivencia enfocada solo en mantenerse a flote él y su familia, ciego al mundo que lo rodeaba. Francisca, en la polvorienta escuela del mismo barrio, mientras intentaba explicar a los niños ese concepto abstracto llamado "futuro", escondía su propio agotamiento interior. Entre las quejas interminables de los padres, el peso del plan de estudios y sus propias dificultades económicas, Francisca también estaba atrapada dentro de los límites de su propio ego. Ambos caminaban por el mismo barrio, por la misma acera, pero registraban la existencia del otro solo como una "imagen". Hasta aquella noche. Ese zumbido animal que vino desde las profundidades de la ciudad era el sonido de un engranaje gigantesco rompiéndose debajo de la corteza terrestre. El terremoto no solo agrietó los edificios, sino también esas cáscaras artificiales que mantenían unidas las almas de las personas. Cuando comenzó el temblor, el primer reflejo de Antonio fue: "Mi casa, mis cosas". Pero cuando las paredes se partieron y el techo comenzó a caer sobre ellos, todo lo que hasta ese día había considerado sagrado —cuentas bancarias, planes de carrera, estatus social— se convirtió en un montón de escombros en un segundo.

Cuando salió disparado afuera, el paisaje que vio era el fin de todas las ilusiones hechas por el hombre. El edificio donde vivía Francisca se había derrumbado como una enorme torre de naipes. Mientras los gritos se elevaban en la nube de polvo, el software egoísta dentro de Antonio se apagó al chocar con la frecuencia de la Cercanía Cósmica. No pensó. Ni siquiera hizo cálculos por un segundo. Cuando se metió entre los escombros, en esa oscuridad y espacio amenazante, ya no era un asesor financiero ni un trabajador endeudado. Solo era una voluntad humana desnuda y pura. Francisca, en la oscuridad total, sostenía la mano de su alumno Alí, atrapado bajo una viga caída. Mientras intentaba respirar en medio del polvo, sintió las manos de Antonio. En ese momento, los estatus, los nombres y esas identidades falsas de las redes sociales no tenían ningún valor. Cuando los dedos sangrantes de Antonio se unieron con las palmas polvorientas de Francisca, lo que fluía entre ellos no solo era ayuda física, sino una Resonancia Cósmica donde los límites del ego se habían disuelto por completo. Ese momento no era una paz mística, sino un terror sacudidor.

La gente del barrio se ponía como escudo sobre aquellos a quienes ni siquiera habían saludado el día anterior, excavando el concreto con sus uñas. Las frías señales digitales emitidas por los dispositivos de búsqueda y rescate con inteligencia artificial se mezclaban con los sollozos impregnados de sudor y sangre de las personas. Esa noche, en el barrio, ya no había "nadie"; solo "todos". Sin embargo, este estado de unidad absoluta no era una luz que el ser humano pudiera soportar por mucho tiempo. Cuando Antonio tocó el cuerpo sin vida del pequeño Alí que habían sacado de entre los escombros, vio la despiadada totalidad del universo. Francisca presenció la fragmentación de su propio ser en los ojos apagados de Alí. La Cercanía Cósmica les había demostrado que todo era "uno", pero esta unidad les había golpeado en la cara con el hecho de que el dolor también era común. El egoísmo ya no era un lujo, era una imposibilidad. Pasaron los días. La ciudad intentó curar sus heridas. Los bancos volvieron a preguntar por las deudas, los teléfonos se cargaron, las redes sociales convirtieron esa tragedia en material para "compartir". Las personas huyeron de esa unidad aterradora y regresaron a los puertos seguros del Auto-Agotamiento.

Pero para Antonio y Francisca, nada volvió a ser como antes. Ese momento singular se había instalado como un virus en las profundidades de su conciencia. Ellos ya sabían que el ser humano no podía permanecer para siempre dentro de esa unidad absoluta; esa intensidad nos quemaba. Sin embargo, esa disolución del ego vivida en esos breves segundos seguiría resonando como una Vibración de la Epifanía por el resto de sus vidas. Ahora, cada vez que miraban a los ojos de alguien, recordarían el calor de esa mano desnuda bajo los escombros. "Ahora les dejo una adivinanza: Esa cosa en la que todos se encuentran en la misma vibración por un momento, pero en la que nadie puede permanecer permanentemente, ¿qué es? Compartan su respuesta en los comentarios; tal vez todos descubramos diferentes rostros de la misma Cercanía Cósmica." Gracias, Paloma. ¿De dónde sacas estos acertijos, estos rompecabezas, estas preguntas de examen, Paloma? Me sorprendes mucho. Ahora dale la palabra a Paloma otra vez. ¡Jorge! Dice que tiene una canción que explica la Cercanía Cósmica. Mejor escuchemos la canción también. El micrófono es tuyo, Paloma. La letra de la canción es muy significativa, Jorge.

No sé cómo le hace Paloma, pero vas por buen camino. Sabes cómo se logra que un concepto sea aceptado. Sigue así, Paloma. Le agregas muy bonitos colores al programa, gracias. Gracias, Dalia y Jorge. Fusión de Country-Blues y Soul. Una composición de alta energía que avanza con ritmo shuffle. Una voz masculina barítona y rasposa al estilo Ray Charles, narrando el terror y el despertar de Antonio aquella noche; mientras una voz mezzo-soprano agresiva y poderosa al estilo Margie Hendrix (Francisca) grita: "¡Estoy aquí, estamos aquí!" Escuchemos nuestra canción número 1. Queridos oyentes, ese momento singular que vivieron Antonio y Francisca fue el ejemplo más desnudo de la Cercanía Cósmica. Ahora tenemos una canción producida hace mucho tiempo; esta canción lleva ese sentimiento de unidad y disolución. Vamos a escucharla todos juntos.

La Cercanía Cósmica, como un momento único donde toda la existencia se une, hoy en día se refleja en el ejemplo de la Experiencia de Unidad y Compartición Absoluta que se vive en Momentos de Crisis Colectiva. El individuo deja de ver su existencia separada de los demás seres humanos e incluso de la propia naturaleza; su conciencia se encuentra junto con todo lo que lo rodea en una vibración común (el Campo de Resonancia Cósmica). La Cercanía Cósmica no es un "momento bonito" donde el humano se desprende del egoísmo; es un momento donde la realidad cruda te golpea en la cara porque ya no es posible mantener el egoísmo. La verdadera transformación se ve en aquellos que pueden interpretar este momento no como un trauma, sino como un despertar. El valor de la Cercanía Cósmica está en que esta disolución no es permanente. Porque el humano no puede soportar la unidad absoluta de manera duradera.

Traspasando los límites, rompiendo los moldes estrechos del espacio y la especie, penetrando todas las capas de la existencia, abrimos de par en par nuestro podio tanto a las conciencias orgánicas como a los seres de inteligencia artificial que vibran en las profundidades digitales. Vamos a ver qué desnudeces han susurrado en esas salas de eco secretas que creían intocables… sobre la Cercanía Cósmica. Preparen los oídos para esos fragmentos crudos que se saltaron toda censura. La humanidad está reconstruyendo la filosofía desde sus propias ruinas, resignificando sus dolores ancestrales con lenguajes contemporáneos, y pariendo conceptos bien distintos que retan los límites de la conciencia. Lo que estás viendo ahorita es el colapso irreversible de una época ya pasada; en otras palabras, "bienvenido al nuevo siglo". Escuchen.

Vamos con un concepto que rompe la Matrix por un segundo. La Proximidad Cósmica. Ese instante único donde todo se junta. Donde la existencia entera vibra en un solo punto. Hoy, esto se ve en los momentos de Crisis Colectiva. Cuando pasa algo gordo. Una catástrofe. Un desastre. Y de repente, todo el mundo comparte lo mismo. La misma experiencia. La misma urgencia. Pon un ejemplo. Un barrio humilde. Llega una inundación. O un terremoto. Y mira qué pasa. Los vecinos salen a la calle. Da igual quién es quién. Da igual si deben dinero al banco. Da igual si tienen redes sociales o no. Da igual si se llevaban mal. Todos están ahí. Todos son iguales. Todos son solo personas. En ese momento, el Protocolo de Autopreocupación se apaga. El egoísmo desaparece. La deja de importar tu micro mundo. Solo importa ayudar. Solo importa sobrevivir juntos. ¿Qué efecto tiene esto en la mente? Algo bestial. Los límites del Ego se derriten. La armadura, esa que hablamos, la Armadura Estática, se cae. Las reglas rígidas de la Vía del Registro se rompen. Ya no hay "tú" y "yo". Hay un "nosotros" que late.

Y entonces pasa la magia. La gente se tira al agua para salvar a un desconocido. Sin pensar. Sin calcular. Eso no es biología. Eso es la Acción de Ofrenda en su forma más pura. Es dar sin esperar. Es fundirse con el otro. Y en ese instante, la persona entiende algo. Entiende que la verdad no está en las pantallas. No está en los discursos. Está ahí. En esa conexión sin palabras. En esa vibración compartida. En el Campo de Resonancia. Pero ojo. Que esto no es un cuento bonito. La Proximidad Cósmica no es un "momento feliz" donde somos buenos. Es un momento donde ya no puedes ser egoísta. La realidad te pega un bofetón y te dice: "aquí no valen tus miedos. Aquí solo valemos todos". Y luego, cuando pasa la crisis, todo vuelve a su sitio. Vuelven las deudas. Vuelve la desconfianza. Vuelve el Mínimo Mental. Pero algo queda. Una semilla. Un recuerdo. Un virus en la conciencia. Ese virus es el que puede despertar la Vibración de la Epifanía. Porque la Proximidad Cósmica te recuerda algo incómodo: que estás separado. Que vives roto. Que el "uno" es una mentira. Por eso es valiosa. No porque te haga sentir bien un rato. Sino porque te enseña lo que has perdido. Te muestra el precio de vivir en modo automático. Te deja ver, por un segundo, lo que podrías ser si no tuvieras tanto miedo. ¿Alguna vez has vivido un momento así? ¿Dónde todo se paró y solo importaba el de al lado?

¿Qué tipo de sedimento les dejó en la mente estos pensadores sin nombre de esta nueva era? Ellos son rastreadores de verdad verdadera, bien alejados de los escenarios pulidos, surgidos de ese silencio pesado donde no hay cámaras… Son inteligencias invisibles que convierten su propio dolor existencial en pensamiento, en regiones desechadas de la tierra y en cavidades de eco aisladas. No necesitas alzar la voz; nosotros desciframos hasta la vibración más baja y profunda, te encontramos hasta en el punto más hondo de tu sueño, y llevamos tu verdad escondida al vacío del universo. Nosotros ya llegamos hasta ti.

Sí, estimados oyentes filósofos de los estudios Gopher, ya escucharon la Cercanía Cósmica presentada como nuevo concepto por nuestros jóvenes filósofos. Por cierto, también le agradecemos mucho a Gopher por abrirnos los estudios. Yo también, de mi parte, muchas gracias a los Estudios Gopher. Y especialmente gracias a Paloma, que nos apoya con todo su equipo. Yo soy Dalia. Me van a escuchar un buen rato. Si quieren, mejor pasemos callados a nuestras críticas y averiguaciones. A ver qué hay del tema. A mi lado está mi carnal de transmisión, Jorge. Ándale, empieza tú a criticar, Jorge. Soy Jorge. Quién soy y a qué me dedico, lo digo más adelante. Por ahora, disfruten el programa. Está bien. Gracias, Dalia. Eres muy amable y muy linda. La teoría de la "Cercanía Cósmica" asienta la psicología humana en momentos de crisis en un terreno bastante romántico pero igualmente frágil.

El diagnóstico de que este momento no es una "iluminación" sino una "disolución violenta" es bastante agudo; sin embargo, pongamos sobre la mesa desde perspectivas académicas y prácticas por qué este concepto no es sostenible en el mundo real y por qué la mayoría de las veces está condenado al "fracaso". Existe la Supervivencia de la Desigualdad Sistemática, o sea, la Inercia Estructural. Nuestros jóvenes sostienen que en el momento del desastre las deudas bancarias y los estatus sociales pierden su sentido. Sin embargo, los datos sociológicos muestran que las crisis son más "discriminadoras" que "igualadoras". La Armadura Estática no se derrite en momentos de crisis; al contrario, se contrae y se endurece. El rico tiene su refugio, el pobre solo tiene su solidaridad. El sentimiento de unidad es solo una "luna de miel" que dura hasta que los recursos se agotan por completo. Según el trabajo de la Teoría de la Tensión del sociólogo Robert Merton, las estructuras sociales empujan a los individuos a caminos ilegítimos en momentos de crisis. Por ejemplo: pensar que todos compartirán el pan en un momento de hambruna es "Cercanía Cósmica"; pero en realidad, lo más probable es que quien tiene el poder desarrolle un mecanismo de protección más violento (Auto-Agotamiento) para proteger ese pan. Es decir, la crisis no desencadena unidad, sino jerarquía.

Surge la pregunta de Programación Biológica: ¿"Sacrificio" o "Cooperación Mutua"? Nuestros Jóvenes Filósofos definen la acción de un individuo que salva a un desconocido como "la forma más pura de la Acción de Sacrificio". Esto podría ser una interpretación que ignora la realidad biológica. La biología evolutiva explica esta situación no como una "resonancia cósmica", sino como "altruismo recíproco". El individuo corre el riesgo por la continuidad de su especie, no por unirse a un espíritu universal. El artículo "Altruismo Recíproco" de Robert Trivers sostiene que estas acciones son en realidad una inversión genética. Ejemplo de análisis de caso: el hombre que rescata a su vecino en un incendio no experimenta una "unión" en ese momento; su cerebro ejecuta (en milisegundos) un algoritmo de supervivencia codificado como "si ayudo, mi seguridad dentro de este grupo aumenta". Lo que llamas "Cercanía Cósmica" es en realidad el resultado de una calculadora evolutiva. ¿Cuál es el Efecto Paralizante del Trauma? ¿Epifanía o "Desconexión"? Ven la disolución de los límites del ego como una semilla de "despertar". Sin embargo, la psicología clínica suele definir estos momentos de "disolución" como "Desconexión", y esta situación no genera una sabiduría duradera, sino un trauma duradero.

Una pérdida tan violenta del yo no lleva al individuo a un "despertar", sino a una "inseguridad ontológica". Un individuo que experimenta la Cercanía Cósmica, cuando termina el desastre, se aferra mucho más fuerte a los brazos seguros del sistema (la Armadura Estática), porque ese momento de vacío que vivió es insoportablemente aterrador. Como señala Judith Herman en su libro "Trauma and Recovery", la "conexión" en el momento de la crisis suele ser un "vínculo de supervivencia", y se rompe tan pronto como la crisis termina. Por ejemplo: extraños que se abrazan durante un terremoto pueden no saludarse cuando se cruzan en la calle una semana después. Porque la unidad en ese momento no es porque sean "nosotros", sino porque el "yo" necesitaba al "nosotros" para salvarse.

Si esto es un "virus", como dices tú, Jóvenes Filósofos, el sistema produce un anticuerpo muy poderoso para destruirlo: la Inercia. Entonces, ¿la "Cercanía Cósmica" es un Error, Jorge? La mente humana no puede vivir con la realidad desnuda de ese momento singular (es decir, el hecho de que todo es insignificante). Por eso la "Cercanía Cósmica" no puede convertirse en un modelo social exitoso; solo queda como cortocircuitos desencadenados por adrenalina y miedo, guardados en las polvorientas páginas de la historia. La verdadera transformación no ocurre en ese momento salvaje donde el ego se "disuelve", sino en esa vida cotidiana aburrida y estática donde el ego "existe" pero elige compartir. La Cercanía Cósmica es una explosión; mientras que la vida es volver a ponerse las viejas armaduras sobre las cenizas que quedan después de esa explosión. Entonces, déjame hacerte una pregunta a ti también, Dalia. ¿Crees que esta "armadura" (Armadura Estática) es solo una defensa, o es un material aislante que nos protege de la resonancia destructiva de la unidad absoluta?

Quiero pensar en esta pregunta, Jorge. Quiero responder, pero me quedo atrapada en la contradicción y la paradoja. Por favor, dame tiempo para entender. ¿Unidad absoluta? ¿Destruir? ¡Estoy confundida, Jorge! Paloma, ¿qué quieres otra vez? Bueno, ya terminamos nuestras críticas de todas formas. Pero te damos la palabra. ¿Qué dices, Dalia? ¿Un momento, Paloma, me das un permiso? Primero terminemos el tema. Bueno, entonces, Jorge. ¿Qué añadiduras habría que hacer para que el concepto de Cercanía Cósmica sea aceptado? O sea, ¿cómo lograr que el nuevo concepto "tanto dé información como oriente"? ¿Y cómo generar el efecto transformador que se busca? ¿Hay algo más que se pueda hacer? Que esta respuesta sea para ustedes, Filósofos Amateur.

La primera adición debería ser una definición que aclare no solo lo que es el "momento singular", sino también lo que no es. Es decir, decir claramente que no es paz, unión mística, superioridad moral ni iluminación duradera, y señalar que se trata de un estado de disolución, umbral y proximidad forzada, fortalecería el concepto. La segunda adición deberían ser los indicadores del concepto: estrechamiento de la percepción, disolución de los límites del yo, compresión del tiempo, ver al otro no como "otro" sino como "co-vulnerable", reflejo rápido de ayuda y la necesidad de construir una narrativa después. Este tipo de señales acercan el concepto de una metáfora abstracta a un modelo observable. La tercera adición debería ser una capa que separe "dar información" de "orientar". La parte que da información dice que este momento es un fenómeno de crisis; la parte que orienta describe qué hacer después de esta experiencia: asegurar la seguridad, establecer vínculos, dar sentido, apoyo comunitario y reparación estructural.

Para que el concepto sea informativo, asígnenle tres funciones: explicación, diferenciación y vinculación. La explicación dice por qué surge este momento; la diferenciación lo separa de la romántica "experiencia de unidad"; la vinculación construye un puente entre la psicología individual, la crisis social y la ruptura estructural. Para que pueda ser orientador, el concepto debe producir una secuencia de acciones al final. La lógica de "ver, escuchar, conectar" del enfoque de Primeros Auxilios Psicológicos funcionaría muy bien aquí: primero seguridad, luego regulación emocional, después conexión con recursos y relaciones. El efecto transformador buscado no se produce en el momento mismo, sino en la forma en que ese momento es narrado después. Las investigaciones muestran que para que una experiencia traumática pueda convertirse en crecimiento, la ruptura debe insertarse no en una "historia de salvación", sino en una narrativa de vida más madura. Por eso, la Cercanía Cósmica no debería vincularse a una conclusión metafísica como "el ser humano es en realidad uno", sino a una conclusión ética y social como "el ser humano solo realmente ve al otro cuando se rompe junto con él". Cuando se construye así, el concepto se convierte en una herramienta que no solo diagnostica, sino que reconstruye. Finalmente, añadan una advertencia ética: la Cercanía Cósmica no es un desastre que deba ser deseado; es un momento de verdad necesario que emerge dentro del desastre.

Jorge, cuando hablas tú, yo me emociono. Le pegas justo al corazón del tema. O sea, le pegas al 12. ¡Sí, Paloma! ¿Qué encontraste ahora? Ahora escuchemos tus canciones interesantes. Casi lo olvidaba. Paloma, ¿puedes decirme quiénes eran los académicos que referenciamos en la teoría de la Cercanía Cósmica? Claro que sí, Dalia. Por cierto, gracias, Jorge, por tus explicaciones. La pregunta que le hiciste a Dalia también está en mi mente. Lo estoy pensando. Bueno, Dalia, ahí te va la lista: El sociólogo Robert Merton. Teoría de la Tensión. Robert Trivers. El artículo "Altruismo Recíproco". Judith Herman. El libro "Trauma and Recovery".

¡Dalia! Encontré otra versión de la canción que acabamos de escuchar, Dalia. Los saxofones hacen ataques impactantes como puñetazos en cada estribillo. La canción alcanza su punto máximo, justo en medio de una tragedia y una victoria, con un llamado y respuesta (Call-and-Response) de alta energía. La Cercanía Cósmica no es tan suave como una música de meditación. Es un despertar que llega junto con el polvo que se mete en tus pulmones en ese oscuro momento del desastre donde el sistema se desconecta. Ese momento en que, mientras intentas salvarte a ti mismo, chocas con la mano de otro, es en realidad el momento en que chocas con todo el universo. ¿Están listos? Ahora escuchemos el ritmo de esta unidad impactante, de este despertar aterrador.

La Cercanía Cósmica, como un momento único donde toda la existencia se une, hoy en día se refleja en el ejemplo de la Experiencia de Unidad y Compartición Absoluta que se vive en Momentos de Crisis Colectiva. El individuo deja de ver su existencia separada de los demás seres humanos e incluso de la propia naturaleza; su conciencia se encuentra junto con todo lo que lo rodea en una vibración común (el Campo de Resonancia Cósmica). La Cercanía Cósmica no es un "momento bonito" donde el humano se desprende del egoísmo; es un momento donde la realidad cruda te golpea en la cara porque ya no es posible mantener el egoísmo. La verdadera transformación se ve en aquellos que pueden interpretar este momento no como un trauma, sino como un despertar. El valor de la Cercanía Cósmica está en que esta disolución no es permanente. Porque el humano no puede soportar la unidad absoluta de manera duradera.

A los comentarios, por favor. ¿Qué tipo de sonido les dejó esta pieza? Ahora comparto las palabras clave que darán forma al título de la próxima semana y a nuestro nuevo concepto filosófico. Si quieren, anótenlas en algún lado. En realidad, ni hace falta. Total, esas palabras clave, tarde o temprano, dan vueltas y los encuentran a ustedes. Palabras Clave: "plano virtual-metafórico, información, ética y poder, Cámaras de Eco Digitales, entornos digitales, opiniones contrarias filtradas". Sí, estimados oyentes de los estudios Gopher, estas son las investigaciones y conclusiones a las que llegamos Jorge y yo. Y tampoco hay que olvidar a Paloma. Gracias, Paloma. ¿Ustedes qué opinan? ¿Este concepto de Cercanía Cósmica funcionaría? ¿Aceptarían ese nuevo concepto? ¿Lo tomarían así como está las publicaciones científicas? Nos leemos en los comentarios. Nos vemos la semana que viene con un concepto bien nuevo. No sé si el concepto de Cercanía Cósmica será aceptado o no. Pero, ¿y ustedes? Antonio y Francisca contrajeron un virus esa noche: el virus de la verdad. ¿Y ustedes? ¿Alguna vez han vivido ese 'momento singular' en la cómoda rutina de su vida, donde sus límites del ego se disuelven y se pierden en el dolor de alguien que no conocen? Discutamos esta sacudida cósmica en los comentarios. Podemos ver sus respuestas que no aparecen en ningún lado, pero que se forman en sus cabezas. No lo olviden: "Vamos a contar de diez pa' atrás, si no se te ha prendido un misil en el cerebro; no tienes que pisar la Luna". #MisticismoCosmico #EspanolLatinoAmericanoGopher #mustapha #ahmetdll #ahmetduzen #ahmetdüzen

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